9 may. 2012

Así será, como hoy lo ves

Bienaventurado seas, hijo mío, bienvenido seas al pacto sagrado!

Hoy cumples, inconscientemente, tu primer gran precepto. Hoy te consagras desde tu pedestal. Hoy mismo, al poco tiempo de haber nacido, cumples ya con tus obligaciones. Este es un fiel reflejo de lo que será tu vida, de aquí en adelante, hasta el último de tus días.

Serás despierto de tu sueño, porque la voluntad divina te llama. Derramarás tu sangre por tu simiente. Serás diferenciado de las otras naciones, andarás por otros caminos. Te diferenciarán tu alma y tus marcas físicas, también. Porque hoy aprendes que la divinidad se alcanza con hechos, con actos físicos en este plano material.

Serás exigido por tu señor, quien te reclama aún cuando recién empiezas a conocer el mundo. Serás exigido porque tienes con qué responder, porque Su voluntad fue que tengas la capacidad de cumplir Sus exigencias. Así aprenderás finalmente, querido hijo mío. Aprenderás con dolor, con incertidumbre, con sacrificio. Esa es la palabra: sacrificio. Como el que nuestro padre Abraham estuvo dispuesto a hacer para D's. Como el que hicieron nuestros antepasados, sacrificando sus vidas por santificar Su nombre. Como el que hacemos y haremos cada día de nuestras vidas.


Parece difícil, no es así hijo? parece hasta un castigo, si así lo vemos. Te propongo ahora otra visión, la cual quiero que conserves de la misma forma en la que conservarás tu cicatriz. Ya que carne de mi carne eres, tu sufrimiento se multiplica en mi ser mientras tu llanto ahoga mis pensamientos, ya que a este mundo te trajo Su voluntad, para que de luz llenes los días de esta tierra.


Fíjate, no obstante: dolor sufrirás, de aquí en adelante como sufrieron nuestros padres, el mismo que sufrieron ellos benditos sean. En mérito de ese dolor es que ellos pueden ser nuestros abogados celestiales y velar por nosotros! En mérito a este dolor, a tu sangre derramada, en mérito a los actos de nuestros padres es que D's mantiene Su pacto eterno con nosotros! Aprenderás de estas situaciones, de todas ellas aprenderás. Será duro, será difícil.

Pero quiero que veas, hijo mío, que cuando estés llorando, gritando desconsolado, sufriendo y afligiendo tus días encontrarás, como encuentras el día de hoy, que no estás solo! Que está tu padrino sosteniendo tu cuerpo, que está tu madre derramando sus lágrimas por ti, que estoy yo, pidiendo a D's que calme tus dolores para poder volver a ver tu sonrisa de luz! si prestas mas atención, podrás ver a toda tu familia y a tus seres queridos dándote fuerzas para seguir adelante! así será, de la forma que hoy lo estás viendo.


Encontrarás que los desconocidos que aparentemente te están dañando, en realidad son enviados de D's que te intentan enseñar, que te acercan a Su divinidad aunque no podamos notarlo a simple vista. Encontrarás, finalmente, que todo sacrificio, todo sufrimiento, toda sangre derramada... todo, es Su voluntad. Y Su voluntad siempre es buena. Todo esto nos acerca a Su divinidad. Todo esto nos impregna de Su luz, nos eleva de maneras en las que no imaginamos.


Entenderás finalmente, hijo mío, que la vida se trata de esto. Aunque los sacrificios parezcan vanos, aunque el dolor sea insufrible y las aflicciones interminables, D's nos dió la capacidad de sobreponernos, de superar estas situaciones y de superarnos a nosotros mismos, de crecer y acercarnos a El. Y si en algún momento, a pesar de todo, sientes que igualmente estás solo, triste, desamparado y asediado por la oscuridad que te rodea, recuerda siempre que El estará a tu lado. Porque Su pacto es eterno y tu mérito es ser parte de el, gracias al sacrificio que dedicas el día de hoy.

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